CarteraIA · Climatización

Instalaste el equipo. ¿Quién le hace el mantenimiento?

Cada instalación que hiciste es un contrato de mantenimiento que no tienes. CarteraIA llama a tus clientes uno a uno, les ofrece la revisión y deja la visita cerrada en la agenda del técnico.

No es un robot llamando a desconocidos. Llama a tus clientes, los que ya te compraron, desde un número de tu provincia, para hablarles de lo que tú les instalaste.

¿Lo vemos en media hora?

Déjame tus datos y te llamo yo. Te digo cuántos clientes tuyos están sin contrato y qué se puede hacer con ellos.

Tu mejor lista de clientes es la que ya tienes, y está parada

Una empresa de clima instala cientos de equipos al año y mantiene una fracción. No es por falta de argumentos: es que nadie tiene tiempo de coger el teléfono y llamar a cuatrocientas personas una por una, cada temporada.

El equipo lo instalaste tú

Sabes qué máquina es, cuándo se puso y cuándo toca revisarla. Nadie está en mejor posición para ofrecer ese mantenimiento, y aun así la llamada no se hace.

La revisión se acuerda en julio

El cliente se acuerda del aire cuando no enfría, con la agenda llena y sin huecos. Llamarle en marzo cambia esa conversación entera.

Al que no mantienes, lo pierdes

Cuando le falle, llamará al primero que encuentre. El contrato no es sólo la cuota: es quién coge esa avería y quién le cambia la máquina dentro de ocho años.

Cinco pasos, y el quinto es una cita en la agenda

Se monta una vez y luego se repite cada temporada.

1

Cargas tus contactos

Tus clientes con su teléfono, que ya están en el programa. Se elige a quién se llama: los que no tienen contrato, los que se les acaba este trimestre, los de una zona.

2

Se escribe el guion

Qué se ofrece, a qué precio y qué contestar a las tres pegas de siempre. Se prueba contigo por teléfono antes de que salga ninguna llamada.

3

Utilizamos un número de tu provincia

En el horario que tú digas y al ritmo que tú digas. Sale desde un fijo de tu provincia, no desde un 800 ni desde un móvil desconocido: ese prefijo es medio motivo de que descuelguen.

4

Se cierra la cita

Cuando dice que sí, se mira la agenda del técnico y se le da día y hora ahí mismo. Le llega un SMS con la confirmación.

5

Tú ves lo que pasó

Cada llamada con su grabación, su transcripción y su resumen. Y el marcador: llamadas, conversaciones, citas y contratos cerrados.

Las cuentas, con tus números

Se paga por minuto hablado, con bonos. No hay cuota fija por el módulo ni permanencia: si una temporada no llamas, no pagas.

Una campaña de 400 clientes

400

llamadas a tu cartera

~130

conversaciones reales (descuelga uno de cada tres)

6 o 7

contratos nuevos si cierra uno de cada veinte

Seis contratos a 180 € al año son 1.080 € que se renuevan solos cada temporada. Y esa campaña son unas seis horas de conversación: lo que tardaría una persona tuya en hacer sesenta llamadas.

Los porcentajes de arriba son una referencia para hacerse una idea, no una promesa: dependen de tu lista y de lo que ofrezcas. Desde la primera campaña verás tus números reales —minutos, coste y contratos cerrados— en la pantalla del módulo.

Lo que cuesta

Dos conceptos y ninguno más. Sin cuota mensual del módulo y sin permanencia.

190 € una vez, por campaña

Puesta en marcha

Configuración de la plataforma, el número de teléfono de tu provincia, carga de tus datos, los prompts —qué se ofrece y qué se contesta— y el seguimiento de la campaña. Es por campaña, no por empresa.

Minutos de conversación

Se gasta sólo lo que se habla. Cuanto más grande el bono, más barato el minuto.

500 min 249 € 0,50 €/min
1.000 min 449 € 0,45 €/min
2.500 min 999 € 0,40 €/min

Recargar el saldo de una campaña que ya está montada no vuelve a pagar la puesta en marcha: pagas los minutos y nada más.

Contratar la primera campaña → Precios sin IVA · el 21% se añade en el pago

Lo que no hace, y no va a hacer

Porque si alguien te promete esto, desconfía.

No llama a listas compradas

Sólo a contactos tuyos, con relación contigo. Ni listas de terceros ni puerta fría a desconocidos.

No insiste a quien dice que no

Quien pide que no le llamen queda marcado y fuera de toda campaña, para siempre y sin excepción.

No se hace pasar por una persona

Se presenta por tu empresa y dice lo que es. Quien quiera hablar con alguien de carne y hueso, se le pasa.

No firma nada por ti

Cierra una cita o deja el interés apuntado. El contrato lo cierras tú, como siempre.

¿Cuántos clientes tuyos están sin contrato?

Es la primera pregunta y casi nadie sabe contestarla. En media hora la miramos con tus datos y te digo si esto te compensa. Si no te compensa, también te lo digo.